Los viajes y lo gourmand constituyen uno de los pilares fundamentales de mi marca. Encontrará notas gourmand repartidas por mis fragancias, ya sea la nota de arroz basmati de Champaca o el azafrán de Ta’if.
Por ello, no es de extrañar que el Quadrilatero de Bolonia sea uno de mis mercados favoritos del mundo y uno de los más antiguos de Italia. Un paseo por esta calle despertará todos sus sentidos, tanto visuales como sensoriales. La variedad de gastronomía y cultura que encontrará en esta parte tan concentrada de la ciudad no tiene parangón en ningún otro mercado.
Esta zona de Bolonia fue la más desarrollada durante la Edad Media y, en esencia, no ha cambiado con el paso del tiempo, especialmente en lo que se refiere a la autenticidad del sabor y del ambiente. Este mercado albergaba antaño a orfebres, barberos, pescaderos y los mejores carniceros. El Mercato di Mezzo, parte del Quadrilatero, fue el primer mercado cubierto de la ciudad.
Aún hoy, las calles adoquinadas de los mercados siguen evocando una época pasada.
Algunos de mis rincones favoritos para visitar
La Osteria del Sole: una de las tabernas más antiguas de Bolonia, abierta desde 1465. Aquí podrá disfrutar de buen vino italiano y descubrir la auténtica tradición de Bolonia, sentado en torno a mesas de madera mientras ve pasar la vida. (Cerrada temporalmente; reabrirá próximamente)

Tamburini: una de las charcuterías más antiguas, en funcionamiento desde 1932 y conocida por el esmero con el que selecciona y cura sus carnes. Aquí encontrará excelentes embutidos y quesos, además del tortellino boloñés.

La Antica Pescheria Brunelli: una pescadería desde 1924, incluida en la lista de comercios de Tradición Histórica y Valor Cultural por conservar su arquitectura y su ambiente originales; además, aquí he probado algunas de las mejores ostras y pescados de mi vida.

Paolo Atti & Figli: la familia Atti lleva cinco generaciones elaborando especialidades de Bolonia y numerosos tipos de pasta y pan, lo que la convierte en una parada predilecta de los lugareños y de los turistas más entendidos.

La Vecchia Malga: en funcionamiento desde 1969, aquí encontrará una amplia variedad de quesos de gran calidad. No deje de probar la Mortadella Bologna y la mousse de trufa.
Más allá de las especialidades gastronómicas, el Quadrilatero es también un centro de música y eventos culturales. Cada septiembre se celebra el festival “La strada del Jazz”, que anima las calles adoquinadas y los callejones escondidos del corazón de Bolonia. Aquí, la música en directo le transportará a otra época. Pequeñas bandas de jazz y grandes músicos se reúnen para entrelazar culturas y generaciones y, sobre todo, para engrandecer la vida cultural de Bolonia.