Mayfair Secrets

Llevo 23 años en Mayfair, siendo testigo de las transformaciones más extraordinarias. Albemarle Street solía albergar encantadores cafés de barrio, de esos en los que uno podía encontrar un 'greasy spoon' y disfrutar de un sándwich de beicon. Ahora hemos presenciado una renovación completa, de las cafeterías locales a escaparates como los de Bruno Wang, una entrada a Charlie's en Brown’s Hotel, un restaurante japonés con estrella Michelin y, por supuesto, Oswald's, un exclusivo club privado solo para socios.

Lo extraordinario es la extensión de las tiendas de Bond Street, que ahora se asoman a Albemarle Street. Verá los preciosos escaparates de Alexander McQueen, Cartier, Moncler y Tiffany & Co junto a Bar des Prés, Isabel y Buccellati. En los años que llevo aquí, esta calle ha alcanzado su cénit de elegancia y es más tranquila que Bond Street, lo que la convierte en algo verdaderamente espectacular y en la cima del lujo.

Mayfair es un lugar maravilloso tanto para el trabajo como para el descanso. Aquí uno puede encontrar el equilibrio perfecto entre ambos si aprovecha al máximo todo lo que se ofrece, como la Royal Academy y el Royal Institute. En un día de verano, disfruto paseando hasta Green Park para alquilar una tumbona. Mientras el sol le acaricia el rostro, uno se da cuenta de la suerte que tiene de poder escapar del trabajo en pleno día. Es, sin duda, un privilegio poder disfrutar de la naturaleza y, aun así, poder volver al trabajo en un instante. La arquitectura, las boutiques, las galerías de arte y los restaurantes de Mayfair garantizan que todos sus sentidos queden complacidos al máximo. El barrio no tiene parangón.

Otro de mis lugares favoritos es el RAC Club de Pall Mall. Aunque no soy una gran apasionada de los coches, pues llevo 18 años conduciendo un vehículo eléctrico, sí aprecio los impresionantes diseños de los coches clásicos. El club es un establecimiento deslumbrante: cuenta con una piscina de dimensiones olímpicas y un magnífico gimnasio. Por increíble que parezca, cuando voy a nadar, muy a menudo tengo toda la piscina para mí. El club presume de hermosos jardines y una bella arquitectura, y la maestría culinaria de The Great Gallery rivaliza con cualquiera de las que se pueden experimentar en Mayfair. Los camareros se cuentan entre las personas más amables que conocerá. El spa ofrece pequeñas alcobas donde puede correr la cortina y crear su santuario privado para pasar el día.

Para mí, Mayfair es un extraordinario centro creativo de excelencia.