Cuando hablamos de propósitos de Año Nuevo, solemos hablar de cómo vamos a cambiar de forma monumental nuestra manera de vivir, algo que normalmente gira en torno a las dietas y el ejercicio.
Le animo encarecidamente a dejar atrás esta estrategia, porque todos sabemos y entendemos qué deberíamos comer y cuál es la comida del diablo.
Para mí, lo que ha marcado un antes y un después ha sido incorporar pequeños cambios, un concepto introducido por James Clear, autor superventas de Hábitos atómicos.
Es un libro fantástico y comprendí perfectamente cada una de sus partes, con el enfoque práctico con el que estaba pensado. El libro habla de incorporar cada día pequeñísimos cambios en su vida. Me he suscrito a su boletín semanal, que llega a mi bandeja de entrada todos los jueves con consejos increíbles. Es un correo que nunca borro y, aunque no tenga tiempo de leerlo en el momento, siempre vuelvo para leerlo.
Nunca se habrá encontrado con tantas perlas de sabiduría bajo un mismo título como las que James Clear es capaz de ofrecerle con regularidad. Todo parece muy relevante para nuestra vida actual; ¡su lectura es adictiva!
No se trata de adoptar cambios enormes que tendrá que aplicar de inmediato a lo largo de un mes, porque cuando algo resulta difícil de hacer, al cabo de un tiempo lo abandonamos: es demasiado agotador.
Los pequeños pasos lo son todo. Levantarse cinco minutos antes para estirar. Conviértalo en un hábito hasta que forme parte de su estilo de vida.
Yo estiro cada mañana en el baño y me siento mucho mejor gracias a ello, y también puedo hacerlo en la habitación del hotel cuando estoy de viaje de negocios. Todo suma: tras un año de estiramientos, su cuerpo se encuentra en una posición mucho mejor.
Otro pequeño cambio: mantenerse hidratado. Mi primera bebida del día es un vaso de agua. Con el agua se rehidrata después de dormir, lo que parece el comienzo más lógico del día. El siguiente vaso lo tomo a las 11 de la mañana, a las 14:00, a las 17:00 y, antes de retirarme por la noche, una taza caliente de infusión. Ahora es algo automático, parte de mi estilo de vida. Con el tiempo, el cuerpo está en mucha mejor forma gracias a ello. Un pequeño hábito nuevo, fácil de seguir.
Ya se trate de su salud, su forma física, su carrera, su negocio, sus hijos o el amor, este libro lo abarca todo en pequeñas dosis, para que todo resulte alcanzable.
Suelo reenviar el boletín de los jueves a mi marido si considero que es relevante y que puede beneficiarse de sus esclarecedoras palabras en el capítulo actual de nuestras vidas. Él siempre se queda con una pequeña dosis.
Así que mi consejo para 2024 es que, si aún no lo ha hecho, se haga con un ejemplar de Hábitos atómicos. Los pequeños cambios suman hasta convertirse en cambios positivos sustanciales.